Los testimonios de chicas que han sufrido el maltrato revelan tanto los hechos como los conceptos que las adolescentes manejan. También apuntan a quienes las ayudan a salir del círculo infernal.

 “Es normal que se pusiera algo nervioso. Ya me ha dicho muchas veces que esa no es ropa para ponerse cuando tienes novio porque lo único que consigo es que me miren otros chicos y provocarles. La culpa es mía”.

“El otro día me quitó el móvil para comprobar que no había hablado con nadie más. La verdad es que no me gustó nada, pero como él me dice siempre que no tiene que haber secretos entre nosotros…”.

“No quería que me hiciera un chupetón en la cara, me sentí marcada. Pero no le dije nada porque no quería que se enfadara o pensara que no le quería”.

“Pobre, él es muy celoso pero porque me dice que soy la única persona del mundo que tiene. Ha tenido una infancia muy dura: sin padre, su madre alcohólica. Así normal que, a veces, pierda los nervios, yo le voy a ayudar porque en el fondo es una muy buena persona. Además, a nadie le he importado tanto como a él”.

“¡No os dais cuenta de que es el hombre de mi vida y de que le quiero! Además, soy la única que puede ayudarle a salir de donde está y gracias a mí lo va a conseguir. ¡Soy la única que le entiende!”.

“Él me empujó, pero después yo también. No va a ser él el único que me insulte, ¿no? Aquí los dos iguales. Además, todas las parejas discuten, ¿no?”.

“Me da vergüenza decirle nada a mis amigas. Ya me dijeron que no me convenía y que al final me quedaría sola y eso es lo que ha pasado, pero ahora ya no hay vuelta atrás”.

“Cuando empezamos yo tenía 15 y él 20 años. No sé cómo un chico como él se pudo fijar en una chica como yo. Siempre me decía que yo era muy pequeña y no tenía ni idea de la vida y que él me iba a enseñar”.

“Ahora he conseguido quitarme la venda de los ojos y no voy a volver con él, aunque a veces tengo que reconocer que le sigo echando de menos, pero ya me valoro más y veo las cosas como son de verdad”.

“Todavía me sigo preguntando si realmente me llegó a querer alguna vez con todo lo que me hizo pasar… Eso no puede ser amor. Hacer daño a alguien y quererla es incompatible”.

“Para mí fue fundamental la ayuda y el apoyo de mi madre y mis amigas y eso que al principio cuando me decían cosas malas de él, no me gustaba nada, pero cuando me he podido dar cuenta yo de lo que realmente estaba pasando ellas seguían a mi lado”.