Bancos en los que no se guarda dinero. Clientes que abren cuentas sin nóminas. Cajeros automáticos que expenden horas. Servicios y préstamos sin comisiones ni intereses. Y no, no se trata de una adivinanza. Esto, que puede parecer una utopía, es algo real que cada vez está más popularizado en España. Por muy extraño que parezca, seguro que tienes cerca de casa un sitio tan peculiar como este. Son los llamados “bancos del tiempo”.

Su funcionamiento es muy sencillo. Son espacios de encuentro entre vecinos y vecinas en los cuales se intercambian servicios, conocimientos y cuidados de cualquier tipo. Tiempo invertido en arreglar un grifo, en enseñar inglés o en cortar el pelo, a cambio, por ejemplo, de regar las plantas durante el mes de agosto, dar un masaje o arreglar un ordenador. Los bancos del tiempo se organizan como si fuera un banco convencional. Las personas que lo deseen se hacen socias, abren una cuenta con ciertas horas y especifican los servicios o conocimientos que ofrecen y necesitan a cambio. Todas las actividades tienen un valor de una hora. Cuando un socio o socia ofrece un servicio, acumula horas que, más tarde, podrá canjear por los servicios que necesite

El tiemop como moneda de cambio en la sociedad actual.

En diciembre se celebró en Madrid el X Mercadillo de Bancos de Tiempo. Foto Ayuntamiento de Madrid

Sólo en la Comunidad de Madrid se pueden encontrar alrededor de 40 bancos del tiempo activos. Son varias las ONG y asociaciones de vecinos que han apostado por el fomento de estas actividades, como Cruz Roja. A ellos hay que añadir los siete bancos gestionados por los Centros de Apoyo a las Familias (CAF) del Ayuntamiento de Madrid y que se encuentran en los distritos de Chamberí, Usera, Moratalaz, Vallecas, Ciudad Lineal, Carabanchel y Tetuán pero que dan cobertura a los distritos colindantes abarcando toda la ciudad. Dichos Centros de Apoyo tienen como propósito ofrecer ayuda a las familias para llevar a cabo sus funciones parentales independientemente de sus características y situaciones. Se ofrece asesoramiento jurídico, psicológico y talleres para la prevención de la violencia en el ámbito familiar. En este sentido, los bancos del tiempo son un servicio más, que tienen como propósito favorecer la creación de redes sociales basadas en la ayuda mutua y la solidaridad y fomentar, con ello, la confianza y el apoyo entre las familias madrileñas gracias al intercambio de servicios que permiten resolver las necesidades y los problemas cotidianos entre los vecinos. Durante las pasadas navidades han desarrollado un mercadillo en el cual, además de los servicios habituales, los participantes pudieron intercambiar hasta un máximo de cinco objetos (libros, música, utensilios domésticos, adornos, etc.) que no usaban, pero que podían ser útiles para otras personas.

[quote_right]Las personas que lo deseen se hacen socias, abren una cuenta con ciertas horas y especifican los servicios o conocimientos que ofrecen y necesitan a cambio[/quote_right]

Todos estos bancos se engloban dentro de la Asociación para el Desarrollo de Bancos del Tiempo, cuyo fin es dar apoyo y mejorar el funcionamiento de los mismos. La asociación, nacida en 2014 en plena recesión económica, es la viva imagen de que otro sistema es posible. Los bancos del tiempo son una alternativa perfecta al sistema económico actual, a la economía de mercado y al capitalismo en donde todo se rige por la ley de la oferta y la demanda y en donde no se valora realmente el producto que compramos. Si hay mucha oferta, el precio será más bajo. Si hay más demanda que oferta, el precio subirá otorgando al producto un valor que, quizá, no sea el merecido. Tal y como explica Edgar. S. Cahn en su ensayo El dinero que no tiene precio, “en un mundo donde el precio define el valor, todo lo que podemos hacer por nosotros mismos resulta baratísimo o carece de valor. Por todo esto es necesario desarrollar un medio de intercambio situado más allá del precio. Por eso necesitamos los bancos del tiempo. No tanto para sustituir el dinero como para hacer funcionar lo que el dinero no puede o hace a duras penas”.

Estos bancos del tiempo también han visto cómo el uso de las nuevas tecnologías es vital para su desarrollo y difusión. Cronobank es un claro ejemplo de cómo, gracias a Internet, obtener y ofrecer servicios no conoce de fronteras ni distancias. Esta iniciativa, con sede en Valencia, fue el primer banco del tiempo a nivel mundial nacido con la idea de poner en contacto a los distintos bancos locales.

A raíz de un accidente, la vida de uno de sus fundadores, Sergio García, dio un giro de 180 grados. Cuando le anunciaron que podría perder un brazo, las preocupaciones se le echaron encima. Hasta ese momento, como todos, su única preocupación había sido tener una carrera de éxito y ganar mucho dinero. Sin embargo, durante su recuperación descubrió que la felicidad no consistía en eso. Es algo mucho más sencillo. Es rodearse de las personas que queremos y compartir con ellas aquello que nos gusta. Sergio dejó su trabajo y comenzó a hacer lo que realmente le gustaba, ser profesor  y compartir su saber. Pero Sergio quería más. Y fue así como se le ocurrió la idea de unir personas, hacer amigos y buscar un sistema que ayudase a la gente en sus necesidades diarias. Tenía muy claro, eso sí, que esa idea no podía depender del dinero, tenía que apoyarse, por tanto, en algo que no pudiera desaparecer. Tras buscar diferentes formas conoció la llamada economía de la abundancia. Como Sergio explica en la web de Cronobank, “comprenderla es muy sencillo. Cuando un profesor nos enseña un idioma, ese profesor no pierde ese idioma pero sus alumnos si lo ganan. No se ha quitado nada de ninguna parte para ponerla en otra. Nadie pierde, todos ganan”. Esa es, precisamente, la filosofía de los bancos del tiempo, cuya moneda era y es el tiempo. En 2011, Sergio contactó con un amigo, Alejandro, experto en páginas web y conocedor de la economía alternativa. Así, ambos crearon Cronobank, aunque hasta 2013 no se abrió a todo el mundo.

[quote_right]Fue así como se le ocurrió la idea de unir personas, hacer amigos y buscar un sistema que ayudase a la gente en sus necesidades diarias[/quote_right]

Tal y como explican en su web, “en Cronobank gestionas una cuenta privada y usas el tiempo como una moneda. Puedes administrar tu cuenta, publicar tus ofertas de servicios y contratar bienes que ofrecen otros cronobankers según vuestra disponibilidad, ganas y motivaciones. Después de cada “trueque” (porque en resumidas cuentas, no deja de ser eso, un trueque)  puedes escribir tu valoración o comentarios de tal forma que todo el mundo puede estar tranquilo y seguro con la actividad y servicios que ofrece un cronobanker en particular”.